La practicidad de un juicio
Para terminar corriendo como le ha pedido la afición que le apoya, y la que no lo hace de modo tan impulsivo otro tanto también, ha tenido que ver Alejandro Valverde la espada de Ettore Torri y el CONI circundando su cuello para, como proclama o manifiesto, correr mucho y parece que al ataque en un principio de temporada atípico en los últimos años para el murciano. Así comenzó, con un mensaje claro que se podía leer entre las líneas de su por ahora calendario no definitivo. Lo que no se puede leer entre esas líneas es si esto ha ocurrido porque piensan, en Caisse d´Epargne y en el círculo más íntimo de Valverde, que le queda muy poco que correr de manera irremediable este año y para los próximos dos, o porque así quiere demostrar que un corredor de su talento y talla tiene que estar presente, mientras pueda, en el pelotón internacional.
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