Y una buena resaca
Esta historia ya me la sabía. Que la cerveza sirve como reconstituyente para los deportistas de élite ¡! no es novedad. Ya han salido muchos estudios que así lo demuestran. Muchos de ellos, como no, publicitados o promocionados por alguna marca de zumo de malta. Supongo. No afirmo.
El último del que he tenido constancia no aporta ninguna novedad. Cero. Habla, así como el resto de estudios aparecidos con anterioridad, de las propiedades de la cerveza, y su repercursión en el human body tras la ingesta, una vez finalizado determinado esfuerzo físico. A saber: “El consumo moderado de esta bebida puede contribuir a mantener niveles más altos de glucosa plasmática y a atenuar las respuestas hormonales de estrés“, argumenta. Pues vale.

Como he especulado antes, estos estudios seguro que están promovidos por alguna compañía cervecera. Me parece genial. Es una buena estrategia. No tengo nada en contra. Aunque sí tengo algo que recomendar a los responsables de estos estudios, y de las marcas en cuestión. Sería mucho más beneficioso para ellos que relacionaran este producto con lo que a la sociedad realmente importa. La pronta recuperación o eliminación de ese enemigo de todo “fiestas“. La resaca.
Si se hiciera un estudio que probase de manera científica que la birra quita o apacigua la resaca, ¿os imagináis la repercusión que tendría en las ventas del sector? De esta manera la gente bebería para ponerse tó ciegos, y bebería también para dejar de estar tó ciegos. Mágico.
Así, en unos lustros, todas las generaciones desde, digamos, mitad de los 70, acabarían cirróticas perdidas, pero con unos sábados y domingos bien aprovechados. Definitivamente, soy partidario de la inclusión de la cerveza como reconstituyente post-juergas. Y tú, ¿de quién eres?










Di que sí, que aquí lo que importa es beber cerveza. El motivo es lo de menos!